Quizá en todo este blog en el que buscamos soluciones y consejos para hacer que nuestra vida sea lo más fácil y placentera que sea posible, no haya que olvidar quizá el más importante de todos: recuerda quién eres. Puede sonar un poco a feminismo, pero también soy consciente de que este tipo de sitios web lo visitan las mujeres, y reflexionando un poco, creo que es bueno recordarles que, ante todo, no deben olvidar su esencia, y no me refiero a la femenina; me refiero a su esencia como personas, más allá de todos los cargos que puedan llegar a tener después.

Por lo general, son las mujeres las que, conforme se convierten en adultas y van adquiriendo responsabilidades, se van olvidando un poco de sí mismas. Sí, tienen sus gustos y aficiones adquiridas, pero se encuentran en la disyuntiva de no tener tiempo para disfrutarlos, porque siempre tienen algo importante que hacer, que por lo general no tiene que ver con ellas sino para alguna otra persona cercana (llámese padres, parejas, hijos o parientes y conocidos). Aunque la sociedad parece que está cambiando poco a poco en este sentido, y parece que las responsabilidades al menos en el hogar están mejor repartidas, no nos engañemos porque todavía queda mucho camino por recorrer, y la finalidad de este post es animar a las mujeres a que no esperen y actúen cuanto antes mejor.

Y es que el lado femenino de este mundo es un lado poderoso. Podemos verlo en multitud de ocasiones y en multitud de situaciones, en cualquier ámbito al que nos acerquemos. Por ejemplo, hay mujeres que enredan la cartelera de cine y de teatro, mujeres que llenan estadios con sus conciertos musicales, mujeres que inciden en la vida pública siendo políticas o con puestos de responsabilidad… Pero también hay otras, quizá más anónimas y más invisibles, que en un entorno mucho más pequeños son capaces de provocar las mismas reacciones, aunque a un nivel inferior. No importa, en realidad: aunque nuestra sociedad pasó poco a poco a ser un patriarcado, en nuestra vida privada siempre hay una mujer de referencia a la que se acude ante cualquier problema, y que marca la dinámica de una relación, de una familia, o incluso del futuro de los más cercanos. Puedes no estar de acuerdo, por supuesto, pero piénsalo bien antes de disentir, y piensa si no tienes de verdad una figura así en tu vida.

Pero el problema es que estas mujeres van dejando poco a poco su identidad para convertirse en esa referencia para los más cercanos, y es algo que no debería suceder. Como personas, les puede gustar ir al cine, leer un libro tranquilamente, hacer deporte, quizá pintar o realizar alguna actividad artística… y acaban sacrificando el tiempo que necesitan para eso en bien de los otros. Pero no debe ser así, porque conforme van cumpliendo años y pasando de la juventud a la madurez y a la vejez, la cosa se vuelve más grave. Aunque en realidad quisiera hacer un apunte: en los últimos años, las maduras xxx han aparecido en nuestra sociedad, y son muchos los que no saben en realidad qué hacer con ellas. No sólo estas mujeres ya de cierta edad, que en su mayoría son divorciadas, o casadas pero con hijos mayores y con carreras profesionales, es que se interesen más por el sexo, como se podría pensar a causa de esas tres equis; es que experimentan una especie de liberalización de muchas ataduras que parecen más psicológicas que realmente físicas, y eso hace que piensen más en sí mismas, para darse gusto al cuerpo y a la mente en todos los sentidos (y claro está, la sexualidad no es lo menos importante ni mucho menos).

Bien por ellas, qué puedo decir; sólo que, mujeres de todo el mundo, no esperen a ser demasiado maduras para disfrutar de todo lo que la vida pone a vuestra disposición.